El inversor es el componente que más devoluciones provoca en una tienda de material solar, y casi siempre por el mismo motivo: se compra mirando dos cifras, los vatios y el precio. Un inversor de 3.000 € y otro de 300 € pueden anunciar los mismos 3.000 W y no servir para lo mismo. Lo que decide si vas a poder encender tu lavadora un martes de enero no es la potencia nominal: es la topología, la forma de onda y el margen de pico.

Esta guía va de eso. No vamos a repetir el cálculo de paneles ni de horas de sol pico —eso lo tienes en la guía de cómo dimensionar tu instalación solar de autoconsumo—. Aquí solo hablamos del inversor.

Respuesta rápida: qué inversor necesitas según tu caso

Si tienes red eléctrica y no quieres baterías, necesitas un inversor de red. Si tienes red y quieres baterías (ahora o más adelante), necesitas un inversor híbrido. Si no hay red en absoluto, necesitas un inversor aislado, y casi siempre en su versión inversor-cargador.

SituaciónTipo de inversor¿Funciona sin red?
Vivienda con red, sin baterías, solo ahorro en facturaDe red (on-grid)No
Vivienda con red + baterías + respaldo en apagonesHíbridoSí (salida backup)
Finca, refugio o nave sin acometida eléctricaAislado / inversor-cargador
Autocaravana, camper o barcoInversor-cargador 12/24 V
Tejado con sombras o varias orientacionesMicroinversores u optimizadoresNo (salvo híbrido AC)

Qué hace un inversor y por qué los vatios no bastan

Un inversor convierte la corriente continua que producen los paneles o entregan las baterías en corriente alterna de 230 V y 50 Hz, que es lo que entiende cualquier electrodoméstico de tu casa. Hasta ahí, todos los inversores hacen lo mismo.

La diferencia está en el resto de funciones que trae de serie. Un inversor de red lleva dentro uno o varios seguidores MPPT y una protección de interconexión con la red. Un inversor-cargador lleva además un cargador de baterías y un conmutador automático. Un híbrido lleva todo eso a la vez y decide en cada momento de dónde saca la energía. Por eso dos equipos con los mismos vatios pueden costar diez veces más uno que otro: no compras potencia, compras funciones.

En España, cualquier inversor que instales debe cumplir la norma UNE-EN 62109-1 y -2 (seguridad de convertidores para sistemas fotovoltaicos) y llevar marcado CE con su declaración de conformidad. Si va conectado a red, además debe cumplir las condiciones técnicas del RD 1699/2011 e incorporar protección anti-isla. Guarda esos documentos: te los pedirán al tramitar la instalación.

Las tres topologías: de red, híbrido y aislado

Inversor de red (on-grid o grid-tie)

Se conecta entre los paneles y tu cuadro eléctrico, y usa la red como referencia de frecuencia. Toda la energía que produce se consume al instante en casa, y lo que sobra se vierte a la red para acogerse a la compensación simplificada de excedentes que regula el RD 244/2019.

Su punto fuerte es el rendimiento y el precio por vatio. Un inversor de conexión a red monofásico actual de 3 a 6 kW se mueve en rendimientos europeos del 96,5 % al 98 %, con rangos de tensión MPPT típicos de 160 a 500 V y una tensión máxima de entrada de 550 a 600 V DC.

Su limitación es dura y sorprende a mucha gente: si se va la luz, el inversor de red se apaga. Es obligatorio. La protección anti-isla existe para que tu instalación no siga inyectando tensión en una línea que un operario cree desconectada. Un inversor de red no te da respaldo en un apagón, aunque sea mediodía y haga sol.

Inversor híbrido

Gestiona a la vez paneles, baterías y red. Prioriza el consumo directo, carga la batería con el excedente, vierte a red lo que sigue sobrando y tira de red cuando no llega. La mayoría incorpora una salida de backup (EPS) a la que conectas un subcuadro con los circuitos críticos: nevera, alumbrado, router, caldera.

El inversor híbrido es la opción con más recorrido si no tienes claro si querrás baterías. Puedes instalarlo hoy sin acumulación y añadir el banco más adelante sin cambiar el inversor. Fíjate en dos cosas antes de comprar: la tensión de batería que admite (48 V en la mayoría de residenciales, alta tensión 100-500 V en modelos con baterías modulares) y la potencia de la salida de backup, que suele ser inferior a la nominal.

Inversor aislado (off-grid) e inversor-cargador

Un inversor aislado trabaja únicamente contra la batería: no necesita red para funcionar y no se sincroniza con nada. En instalaciones aisladas se combina con un regulador de carga MPPT externo, que es quien gestiona los paneles.

La versión que casi siempre compensa es el inversor-cargador, que añade dos cosas: un cargador de baterías desde red o generador, y un conmutador automático que pasa de red a batería en unos 20 ms, lo bastante rápido para que un ordenador no se entere. Con eso, el mismo equipo te sirve de SAI de toda la vivienda y te permite recargar con grupo electrógeno en una racha de días nublados.

Onda senoidal pura vs onda modificada: qué se estropea con la barata

La red entrega una senoide limpia, con una distorsión armónica (THD) por debajo del 3 %. Un inversor de onda senoidal pura reproduce eso. Un inversor de onda modificada genera una onda escalonada con un THD que ronda el 40 %.

Con onda modificada funcionan bien las cargas resistivas: una resistencia, una bombilla incandescente, un calentador. Lo que sufre es todo lo demás:

  • Motores de inducción (neveras, bombas, compresores): consumen entre un 20 % y un 30 % más y se calientan, lo que acorta su vida.
  • Transformadores y fuentes conmutadas: zumban de forma audible y se calientan.
  • Electrónica sensible: microondas con inverter, variadores de frecuencia, equipos médicos tipo CPAP, cargadores de portátil con corrección de factor de potencia. Algunos directamente no arrancan.
  • Reguladores de intensidad y LED regulables: parpadeo y zumbido.

La regla práctica: la onda modificada solo tiene sentido en un uso muy acotado y de baja potencia. Para cualquier instalación que alimente una vivienda, elige senoidal pura y olvídate del tema.

Cómo calcular la potencia del inversor sin quedarte corto (ni pagar de más)

Paso 1: suma tus cargas simultáneas, no todas tus cargas

El error clásico es sumar la potencia de todos los aparatos de la casa. Nunca funcionan todos a la vez. Lo que hay que calcular es el peor caso realista de simultaneidad: qué aparatos pueden coincidir de verdad. En una vivienda, el factor de simultaneidad se mueve entre 0,4 y 0,6 sobre la suma total.

Paso 2: añade los picos de arranque

Aquí es donde revientan la mayoría de instalaciones mal calculadas. Todo lo que lleve un motor de inducción pide muchísima más corriente durante el primer segundo:

  • Frigorífico o congelador con compresor convencional: 3 a 6 veces su potencia nominal. Un frigo de 150 W pide entre 450 y 900 W al arrancar.
  • Bomba de superficie de 1 CV (736 W): 2.500 a 3.500 W de pico.
  • Aire acondicionado sin tecnología inverter: 4 a 5 veces la nominal.
  • Herramienta eléctrica, compresor de aire: 2 a 3 veces.

Los equipos con tecnología inverter o con arrancador suave prácticamente eliminan este pico. Si estás renovando electrodomésticos, cambiarlos sale más barato que subir un escalón de inversor.

Paso 3: comprueba potencia continua, de 30 minutos y de pico

Un inversor serio publica tres cifras, no una. Potencia continua a 25 °C (la única que puedes dar por buena de forma sostenida), potencia durante 30 minutos, y potencia de pico durante unos segundos, que suele ser el doble de la nominal. Un inversor que solo anuncia el pico en la caja está vendiéndote la cifra menos útil.

Dimensiona para que tu carga continua real no pase del 80 % de la potencia nominal, y que el pico calculado quepa dentro de la potencia de pico del equipo.

Tensión de entrada: 12 V, 24 V o 48 V

La tensión del lado de continua no es un detalle, condiciona el cableado entero. La corriente que pide el inversor a la batería es la potencia dividida entre la tensión y el rendimiento. Con un inversor de 3.000 W y un rendimiento del 92 %:

Tensión de bateríaCorriente a plena cargaSección orientativa (tramo corto)
12 V≈ 272 A120 mm²
24 V≈ 136 A50 mm²
48 V≈ 68 A25 mm²

Un cable de 120 mm² es caro, rígido y difícil de rutear, y cada conexión mal apretada es un punto caliente. De ahí la regla práctica: hasta unos 1.200 W trabaja a 12 V, entre 1.200 y 3.000 W pasa a 24 V, y por encima de 3.000 W ve directamente a 48 V. Revisa el cálculo de secciones y protecciones en la categoría de cableado, conectores y protecciones, porque el fusible de continua entre batería e inversor no es opcional.

String, microinversores u optimizadores

En instalaciones conectadas a red hay tres arquitecturas posibles:

  • Inversor string: todos los paneles van a un único equipo. Es la opción más eficiente en coste por vatio y la más sencilla de mantener, porque toda la electrónica está a nivel de suelo. Su punto débil es el sombreado: dentro de una misma serie, el panel peor iluminado condiciona a los demás.
  • Microinversores: un pequeño inversor por panel o por cada dos a cuatro paneles, con seguimiento MPPT independiente. Ganan cuando hay sombras parciales, faldones con orientaciones distintas o tejados complicados. Además dan monitorización panel a panel y suelen ofrecer garantías de 20 a 25 años frente a los 5 a 12 años habituales en string. A cambio, el coste por vatio es mayor y la electrónica queda en el tejado.
  • Optimizadores de potencia: mantienes el inversor string y añades un optimizador por panel. Es el punto medio: mitigas el sombreado sin pagar el sobrecoste completo de los microinversores.

Si tu tejado está despejado y con una sola orientación, el string es la respuesta correcta en el 90 % de los casos. Los microinversores se justifican por una razón técnica concreta, no por defecto.

Rendimiento europeo y consumo en vacío: las dos cifras que nadie mira

El rendimiento europeo (Euro η) no es el rendimiento máximo, sino una media ponderada a distintas cargas parciales (5 %, 10 %, 20 %, 30 %, 50 % y 100 %). Es mucho más representativo que el pico de eficiencia, porque un inversor pasa la mayor parte del año trabajando muy por debajo de su nominal. Un buen equipo actual está entre 96,5 % y 98 %.

El consumo en vacío importa aún más en aislada. Un inversor off-grid consume entre 5 y 25 W solo por estar encendido. Parece poco, pero 15 W durante 24 horas son 360 Wh al día: en una vivienda que consume 9,5 kWh diarios, eso es casi un 4 % de tu producción quemada en no hacer nada. Casi todos los equipos decentes incorporan un modo búsqueda o ECO que baja ese consumo a 1-3 W mientras no detecta carga. Actívalo.

Caso práctico: inversor para una vivienda de 9,5 kWh al día

Vivienda unifamiliar con red, consumo de 9,5 kWh/día (unos 3.470 kWh/año), que quiere baterías y respaldo en apagones.

Cargas simultáneas en el peor caso realista (una tarde de invierno, con la lavadora en fase de calentamiento):

  • Frigorífico combi: 150 W
  • Lavadora calentando: 2.000 W
  • Iluminación LED de toda la casa: 60 W
  • TV, router, portátil y varios: 140 W

Carga continua = 2.350 W

Pico: si el compresor del frigorífico arranca justo en ese momento, sustituimos sus 150 W por 900 W de arranque: 2.350 − 150 + 900 = 3.100 W durante aproximadamente un segundo.

Elección: inversor híbrido de 3.000 W nominales a 48 V, con potencia de pico de 6.000 W durante unos segundos.

  • Carga continua: 2.350 / 3.000 = 78 % de la nominal. Por debajo del 80 %, correcto.
  • Pico: 3.100 W frente a 6.000 W disponibles. Sobra margen.
  • Corriente máxima de continua: 3.000 / (48 × 0,93) ≈ 67 A. Fusible de 100 A y cable de 25 mm² en un tramo inferior a 2 m.
  • Campo fotovoltaico: 3,6 kWp sobre un inversor de 3 kW AC da una relación DC/AC de 1,2, dentro del rango habitual de 1,1 a 1,3.
  • Consumo en vacío de 12 W: 288 Wh/día, un 3 % del consumo. Se compensa activando el modo ECO nocturno.

Con ese equipo, el subcuadro de backup puede llevar frigorífico, alumbrado, caldera y tomas de comunicaciones sin problema. Puedes ver los equipos disponibles en la categoría de inversores híbridos y contrastar el dimensionado con nuestra calculadora solar.

Cinco errores que se repiten al elegir inversor

  1. Comprar por la potencia de pico. Es la cifra grande de la caja y la menos relevante. Mira la potencia continua a 25 °C.
  2. Ignorar los arranques de motor. Un inversor perfectamente dimensionado en régimen permanente se protege y se apaga cada vez que arranca la bomba.
  3. Montar 3.000 W a 12 V. Funciona en el papel y es un problema de cableado, pérdidas y calor en la realidad.
  4. Esperar respaldo de un inversor de red. Si quieres luz en un apagón, necesitas híbrido con salida EPS o un inversor-cargador. No hay atajo.
  5. Olvidar la compatibilidad con la batería. Un inversor híbrido tiene que hablar con el BMS de tu batería de litio por CAN o RS485. Comprueba que tu modelo concreto está en la lista de compatibilidad del fabricante antes de comprar la batería de litio LiFePO4.

Preguntas frecuentes sobre inversores solares

¿Puedo instalar un inversor híbrido sin baterías y añadirlas después?

Sí, y es una de sus mayores ventajas. Funcionará como un inversor de red normal hasta que conectes el banco. Asegúrate solo de dejar previsto el espacio, el paso de cable de continua y las protecciones de batería, porque reformar eso después es lo caro.

¿Por qué mi inversor de red se apaga cuando hay un apagón?

Por la protección anti-isla, que es obligatoria por seguridad. Si la instalación siguiera generando durante un corte, podría dar tensión a una línea que un operario de la distribuidora está manipulando. Ningún inversor de red puede saltarse esa protección.

¿Necesito un inversor trifásico si tengo el suministro en trifásico?

No necesariamente. Puedes instalar un inversor monofásico en una vivienda con suministro trifásico, porque en España la compensación de excedentes se liquida con el balance neto de las tres fases. Ahora bien, si tienes cargas trifásicas reales (un motor, un ascensor, una bomba grande) o quieres respaldo en las tres fases, sí necesitas equipo trifásico.

En resumen

Elige primero la topología según tengas red y quieras o no baterías, exige onda senoidal pura, calcula la potencia por simultaneidad más picos de arranque en lugar de sumar etiquetas, y sube la tensión de continua en cuanto pases de 1.200 W. Con esos cuatro criterios ya has descartado el 90 % de los errores de compra.

Si aún no tienes claro el resto de la instalación, empieza por la guía de dimensionado de autoconsumo, decide la química de tu acumulación con la comparativa de baterías LiFePO4, AGM y gel y remata con la elección de regulador MPPT o PWM si vas a instalación aislada.

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Equipo EnergiaSolarWeb
Especialistas en energía solar fotovoltaica: paneles, baterías, inversores y kits de autoconsumo.

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